Debate en la ONU para elegir sucesor de Guterres en medio de crisis financiera
Seis candidatos debatieron en la Asamblea General de la ONU para suceder a António Guterres, mientras el Consejo de Seguridad prepara la primera votación exploratoria.
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AIEl proceso para elegir al próximo secretario general de la ONU entró en una fase decisiva con el debate de los seis candidatos en la sala de la Asamblea General, en medio de una grave crisis financiera, pérdida de confianza en la organización y crecientes presiones del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump. El Consejo de Seguridad se prepara para realizar la primera votación exploratoria para elegir al sucesor de António Guterres.
La sala de la Asamblea General fue escenario del debate entre los seis aspirantes: la chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el senegalés Macky Sall. Durante 90 minutos, los candidatos respondieron preguntas de diplomáticos, empleados de la ONU y representantes de la sociedad civil, en una contienda en la que aún no hay un favorito claro.
La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, destacó que este debate ofrece una oportunidad poco común para conocer las ideas, prioridades y visión de los candidatos para uno de los cargos más importantes del mundo. Subrayó que la ONU necesita un liderazgo excepcional capaz de adaptar la organización a los desafíos del siglo XXI y de defender con firmeza su Carta y sus tres pilares: paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo.
La ONU enfrenta críticas de la administración Trump sobre el gasto y la dispersión de funciones, mientras Washington exige que la organización se centre en la paz y la seguridad, y otros países insisten en la importancia de todos los pilares. Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, entre ellos Estados Unidos, tienen derecho de veto en el proceso de selección, lo que obliga a los candidatos a equilibrar las demandas estadounidenses con las de otros países.
El analista Richard Gowan, del International Crisis Group, señaló que la contienda de este año carece del impulso visto en 2016, ya que los candidatos buscan evitar contrariar a las grandes potencias. Los aspirantes ya se han sometido a intensas sesiones de preguntas ante los representantes de los Estados miembros, donde han subrayado la importancia de la reforma y del papel del secretario general en la promoción de la paz.
El Consejo de Seguridad tiene previsto realizar el 30 de julio una primera votación exploratoria secreta sobre el candidato más idóneo. Las rondas de votación continuarán hasta que uno de los aspirantes obtenga nueve votos sin veto de los miembros permanentes, tras lo cual su nombre será remitido a la Asamblea General para el nombramiento formal y asumirá el cargo en enero de 2027.
Muchos diplomáticos aún no han decidido su voto, aunque Gowan considera que Rafael Grossi parte como uno de los favoritos, pero la competencia sigue abierta con otros candidatos como Grynspan y Rodrigues-Birkett. No se descartan sorpresas, y circulan nombres como el de Gianni Infantino, a quien, según informes, Trump querría postular.
Se destaca que los países latinoamericanos reclaman que el cargo recaiga en uno de sus nacionales en esta ocasión, mientras que varias naciones abogan por que una mujer lo ocupe por primera vez, en línea con la tradición no vinculante de rotación geográfica.
