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viernes, 25 de septiembre de 2026 · Riad
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Arabia Saudita

El glif en Jazan, símbolo de diversidad ambiental y herencia culinaria

El glif destaca en Jazan como emblema de diversidad ecológica y tradición gastronómica, aprovechado por los habitantes en platos típicos.

AJEL Españolhace 1 h · 2 min de lectura
Planta de glif trepando árboles en Jazan

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AI

La región de Jazan conserva una diversidad vegetal que caracteriza su entorno, y entre sus plantas silvestres más destacadas se encuentra el glif, que crece trepando árboles y rocas en sus llanuras y montañas. El glif, conocido científicamente como Cissus rotundifolia y perteneciente a la familia de las vitáceas, es una planta silvestre perenne que prospera en ambientes cálidos y relativamente húmedos del suroeste de Arabia Saudí.

El glif se distingue por sus tallos carnosos y cilíndricos, que pueden alcanzar entre 5 y 10 metros de longitud y unos 1,5 centímetros de grosor. Sus zarcillos le permiten aferrarse a los árboles y trepar, o bien extenderse por el suelo según el entorno. Sus pequeñas flores, de color amarillo verdoso, aparecen en racimos en los nudos de los tallos jóvenes.

El doctor Yahya bin Suleiman Masrahi, profesor de ecología vegetal en la Universidad de Jazan, explicó que las hojas del glif son gruesas, suculentas, casi redondeadas y con bordes dentados, y almacenan agua, lo que mejora la capacidad de la planta para adaptarse a periodos secos. Tras la floración, los tallos producen pequeños frutos en forma de baya que pasan del verde al rojo intenso o oscuro al madurar, con una pulpa viscosa de tono anaranjado amarillento.

Presencia en la mesa y la tradición popular

El glif está vinculado a la herencia culinaria de Jazan, donde los habitantes lo han utilizado en la preparación de platos tradicionales transmitidos de generación en generación. Destaca su uso en la elaboración del hanid, especialmente en las llanuras de Tihama y la zona montañosa, donde se añaden sus ramas y hojas a la carne durante la cocción para aportar un sabor distintivo. El glif también se vende en los mercados locales y es apreciado por mujeres y personas mayores; sus hojas se hierven, se machacan y se cocinan con aceite de sésamo, a veces con pimiento, y se sirven con su característico sabor ácido junto a pan de horno o lahuh.

Asimismo, la tradición popular ha conservado otros usos de las hojas y tallos del glif, como en algunas prácticas curativas tradicionales y para limpiar objetos de plata. Sin embargo, estos usos forman parte del patrimonio cultural y no sustituyen a los tratamientos médicos modernos.

Valor ambiental y social

El glif destaca como parte del tejido vegetal vinculado a la diversidad del relieve de Jazan y representa un ejemplo de la relación entre el ser humano y su entorno local. Los habitantes han aprovechado sus propiedades en la vida cotidiana, convirtiendo su historia en testimonio del conocimiento humano para transformar los recursos naturales en elementos presentes en su vida y su mesa.

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