Condena árabe e internacional a los ataques hutíes y llamado a una acción inmediata
Países árabes e islámicos condenan los ataques hutíes contra instalaciones civiles en Arabia Saudí y piden una respuesta internacional.
Claves de la noticia
AIPaíses árabes e islámicos han condenado enérgicamente los ataques perpetrados por los hutíes contra instalaciones civiles y estratégicas en Arabia Saudí, entre ellas el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam y el campo petrolero de Shaybah en la región oriental, reiterando su rechazo al ataque contra civiles e infraestructuras económicas y la necesidad de frenar la escalada que amenaza la seguridad saudí y la estabilidad regional.
Egipto, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, junto con la Liga Mundial Islámica, expresaron su solidaridad con Arabia Saudí y su apoyo en la protección de su territorio, ciudadanos y residentes, subrayando que estos ataques constituyen una violación del derecho internacional y una amenaza para la seguridad y la estabilidad regional.
Egipto: La seguridad saudí es parte integral de la seguridad árabe y egipcia
Egipto expresó su firme condena y rechazo al ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam, que causó la muerte de dos civiles y varios heridos.
El gobierno egipcio rechazó categóricamente las acciones que violan el derecho internacional y ponen en peligro la aviación civil, las infraestructuras y a los civiles de forma indiscriminada e irresponsable, advirtiendo que estos ataques agravan la crisis, incrementan la tensión y desestabilizan la región.
El Cairo reiteró su total solidaridad y apoyo a Arabia Saudí y su liderazgo en la defensa de su territorio y ciudadanos, afirmando que la seguridad saudí es inseparable de la seguridad nacional árabe y egipcia.
Baréin: Los ataques hutíes son una campaña sistemática que requiere acción internacional
Por su parte, Baréin condenó los ataques contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam y el campo petrolero de Shaybah, que causaron la muerte de un ciudadano saudí y tres residentes asiáticos, además de diez heridos y daños materiales en las instalaciones afectadas.
El Ministerio de Exteriores bareiní subrayó que estos ataques ya no son incidentes aislados, sino parte de una campaña terrorista sistemática que, en menos de dos semanas, ha incluido cuatro ataques consecutivos contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad, el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam y el campo petrolero de Shaybah.
El ministerio advirtió sobre la gravedad de atacar infraestructuras vitales y la seguridad energética mundial, llamando a una acción internacional inmediata que vaya más allá de la condena verbal, y reiteró el pleno apoyo de Baréin a Arabia Saudí y a todas las medidas que adopte para salvaguardar su seguridad, estabilidad e integridad territorial.
También defendió el derecho legítimo de Arabia Saudí a la autodefensa conforme al artículo 51 de la Carta de la ONU, considerando que los ataques constituyen una violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y de la Carta de la ONU, y una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
Baréin instó al Consejo de Seguridad a actuar bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU, adoptando medidas firmes para detener los ataques hutíes recurrentes, responsabilizar a sus autores y garantizar la plena aplicación de sus resoluciones, especialmente las resoluciones 2216 y 2817.
Emiratos Árabes Unidos y Jordania reafirman su apoyo a Arabia Saudí
En la misma línea, Emiratos Árabes Unidos condenó enérgicamente el ataque hutí contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd, que dejó dos muertos y varios civiles heridos.
El Ministerio de Exteriores emiratí afirmó que el ataque constituye una flagrante violación de la soberanía saudí y una amenaza para su seguridad y estabilidad, reiterando el pleno apoyo de Emiratos Árabes Unidos a Arabia Saudí y a todas las medidas para preservar su seguridad y estabilidad.
Asimismo, Emiratos Árabes Unidos expresó sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos.
Por su parte, el gobierno jordano condenó el ataque hutí contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam, que causó dos muertos y varios heridos, reiterando su rechazo a los ataques contra aeropuertos, civiles e infraestructuras civiles y económicas en Arabia Saudí.
El Ministerio de Exteriores jordano afirmó que estos ataques constituyen una grave violación del derecho internacional y un atentado contra la soberanía, seguridad, estabilidad e integridad de Arabia Saudí y de sus ciudadanos y residentes.
El ministerio reiteró el apoyo absoluto de Jordania a Arabia Saudí y su respaldo a todas las medidas para proteger su seguridad, estabilidad y recursos, expresando sus condolencias a las familias de las víctimas y deseando pronta recuperación a los heridos.
Liga Mundial Islámica: Atacar civiles e infraestructuras es una violación de los valores y leyes internacionales
La Liga Mundial Islámica condenó enérgicamente la continuación de los ataques hutíes contra Arabia Saudí, en particular contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam y una instalación en el campo petrolero de Shaybah, que, según su comunicado, causaron la muerte de cuatro personas y diez heridos.
El secretario general de la Liga, el jeque Mohammed bin Abdulkarim al-Issa, reiteró la condena de estos ataques, subrayando que violan los valores religiosos, las leyes y normas internacionales y humanitarias, y reflejan la intención deliberada de atacar a civiles e infraestructuras civiles.
Al-Issa, en nombre de las instituciones, organismos y consejos mundiales de la Liga y de los pueblos islámicos que representa, expresó su pleno apoyo a Arabia Saudí en todas las medidas que adopte para disuadir a los agresores y proteger la seguridad y la integridad de sus ciudadanos y residentes.
Solidaridad árabe e islámica ante la escalada
Las sucesivas condenas de Egipto, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y la Liga Mundial Islámica reflejan el rechazo a los ataques contra instalaciones civiles y estratégicas en Arabia Saudí, y subrayan la importancia de proteger a los civiles, salvaguardar la soberanía de los Estados y respetar el derecho internacional.
También destacan los llamamientos a una acción internacional más eficaz para detener los ataques y responsabilizar a sus autores, ante la preocupación por el impacto de la escalada en la seguridad regional, las infraestructuras económicas y el suministro energético, lo que convierte la protección de la estabilidad regional en una responsabilidad que trasciende a los países directamente afectados.
